El sector educativo de la Compañía de Jesús en el Ecuador vive hoy un tiempo de profundas tensiones y oportunidades. Por una parte, enfrenta desafíos estructurales vinculados a la calidad, la equidad, la sostenibilidad y la formación integral de niños, adolescentes y jóvenes en contextos sociales complejos; por otra, se abre como un espacio privilegiado para sembrar esperanza, reconstruir el tejido social y aportar al desarrollo humano y al bien común del país.
Desde nuestra tradición educativa, comprendemos que la experiencia de educar no se reduce a la transmisión de conocimientos, sino que acontece en la vida cotidiana de nuestras comunidades, en relaciones que forman en libertad, responsabilidad y sentido. Por ello, el desafío consiste en fortalecer una educación con identidad ignaciana, profundamente encarnada en la realidad ecuatoriana, capaz de dialogar con la diversidad, de promover la fe, la justicia y la reconciliación; y de trabajar en red con mentalidad abierta y colaborativa.
Nuestra misión educativa se orienta a ofrecer procesos integrales, de calidad y con inclusión efectiva, que formen personas competentes, conscientes, compasivas y comprometidas, dispuestas a ser hombres y mujeres para y con los demás. En este horizonte, la articulación de nuestras obras educativas (unidades educativas, educación popular y educación superior) nos permite reconocernos como una sola misión, diversa en sus expresiones y unida en su propósito de servir al país.
P. Jorge Lasso, S.J.
Delegado del Sector de Educación


