
“Mujer, comunidad y esperanza: construyendo salud desde el territorio”
Tania Estrada es una mujer luchadora que vive en la cooperativa San Francisco 2, sector Pascuales, en Guayaquil, una zona marcada por la violencia y la falta de servicios básicos de salud. Su comunidad, ubicada cerca de la Penitenciaría del Litoral y del Centro de Máxima Seguridad La Roca, ha enfrentado el cierre intermitente de los servicios públicos de salud desde el año 2023. En este contexto, el Centro Médico San Ignacio de Loyola, donde la Fundación Mariana de Jesús brinda atención social en salud desde hace más de siete años, se convirtió en un espacio clave para ella y su comunidad.
A inicios de 2025, Tania conoció con mayor detalle el proyecto de Salud Preventiva que la Fundación Mariana de Jesús ejecuta en convenio con Misión Alianza Noruega. Aunque tiempo atrás había querido estudiar enfermería, su situación económica no se lo permitió. Esta vez decidió aprovechar la oportunidad. Lo que comenzó como un curso técnico se transformó en una experiencia de vida: no solo aprendió procedimientos de enfermería, sino que se formó como promotora de salud comunitaria, acompañando a cinco familias y participando en campañas y actividades preventivas en escuelas.
Con esfuerzo, disciplina y fe, logró culminar su formación y obtuvo una certificación avalada por la PUCE. Hoy, ya no es solo beneficiaría del proyecto, sino parte activa de su ejecución, apoyando a nuevos estudiantes y a niños con desnutrición en su sector. Su inspiración nace del deseo de servir, de mejorar su proyecto de vida y de llevar esperanza y cuidado a los más vulnerables de su comunidad.

