
Sembradora de dignidad y memoria
María Dolores Yanacallo nació en Machachi el 10 de mayo de 1970, en el seno de una familia marcada por la pobreza y la violencia. Desde muy pequeña enfrentó la ausencia de sus hermanas trillizas, dadas en adopción, y las difíciles condiciones de un hogar atravesado por el maltrato. Apenas cursó hasta tercer grado de escuela y, a los ocho años, comenzó a trabajar para apoyar económicamente a su madre. Su infancia y juventud estuvieron ligadas al servicio doméstico, al esfuerzo constante y a decisiones valientes,
como alejarse de entornos violentos para resguardar su dignidad. Con el tiempo, ya madre de Pamela y Juan, asumió sola la responsabilidad de criarlos, afrontando el abandono con una determinación firme y silenciosa.
En el año 2000, gracias a su hermano, llegó a la Biblioteca Ecuatoriana Aurelio Espinosa Pólit, obra de la Compañía de Jesús. Inició en el área de limpieza, pero su paso por la institución se convirtió en una verdadera escuela de superación. Con el apoyo de personas que confiaron en ella, aprendió a buscar y catalogar libros, a manejar procesos de gestión documental y bases de datos, venciendo incluso el temor a las computadoras. En 2007 pasó al área de digitalización, ampliando sus conocimientos y fortaleciendo su crecimiento personal y profesional. En 2008 decidió retomar sus estudios en el IRFEYAL y, con el impulso del padre José Nevado, culminó la primaria y la secundaria, destacándose como escolta del pabellón de Quito.
Su historia inspira por la resiliencia con la que transformó la adversidad en motor de su vida, demostrando que nunca es tarde para aprender, crecer y construir futuro digno.

